He tenido un mundo entre las manos
Desintegrado en carteles de "Se busca"
E intentar recuperar la reminiscencia
De mi inocencia,teñida de rojo
En mi cabello,la cicatriz de un día carmesí
Que se oscureció con la llegada de un invierno
Que nunca dejó de enfriar.
Y entre los dedos nace una llama
Cual marca en un ganado para señalar territorio
Imperdonable por mucho tiempo
Pero todo hielo acaba derritiéndose por el paso del tiempo
Y tras semanas vagando por el desierto
Cualquier sediento agradece el gesto
Incluso si sabe amarga,incluso si está envenenada
No ve más allá del espejismo tras el reflejo
Con una imagen que poco importa a estas alturas
Si la caída me matará de todas formas.
Y para surcar el cielo de mi espalda brotan
Dos alas con el color de mi alma
El cuervo observa a su semejante
Graznando su marcha,canción de despedida
Por si nunca cruzan caminos
Y loco como el Sombrero busca a su Alicia perdida
Entre maravillas y tesoros, como el dragón en la montaña
Mas su princesa se hallaba en otro castillo
Y anhelaba un cuento que jamás fue escrito
Dudo tener tinta en el tintero para escribir tales delirios
Menos aún sería capaz de escribir ficción,
Ya que incluso mis sueños se convierten en pesadillas.
Pero contigo haría una excepción
Y como los ángeles,mentiría para mantener el control
Érase una vez un chico sin más musa que la pluma
Con la cual escribía versos perdidos entre la bruma
Una noche la luna despejó las tinieblas que lo acosaban
Y alumbró a una sirena entre las olas que cantaba
Su melodía no era comparable siquiera a su belleza
Y el pobre chico cayó rendido ante su presencia
Mas las profundidades la reclamaban,y tuvo que marchar
Dejando un vacío que a día de hoy,no se pudo rellenar
Se lanzó a la marea intentando volver a evocar la sensación
Pero las rocas hicieron sangrar su corazón
Y lleno de cicatrices desistió en su misión
Pero nunca se olvidó de la sirena ni de su hermosa canción.
Toda fábula acaba con una moraleja
La mía es la excepción que confirma la regla
Tengo más cuento que Calleja,eso nadie me lo niega
Pero la historia conserva entre versos una verdad más que cierta.
Y así el chico de cicatrices rojas en su cabello
Frases tatuadas a fuego en su cuerpo
Y alas negras listas para recorrer el cielo
Se arrancó una pluma,se sentó en una silla
Y empezó a arrepentirse de la vida.
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