Tal y como lo oyes,lárgate.
No te quiero a mi lado
Si ni siquiera me miras al pasar.
No quiero tu presencia arrancándome la poca esencia
Que le queda a mi pobre cordura
Ahorcada en la cuerda floja,
Un último acto de clemencia a esta alma sumida
En la más sumisa de las derrotas.
No,no digas nada,no hace falta que gastes saliva
Si no gastas esfuerzo en hacerlo con el resto del mundo
Pero yo te exijo sangre.
Dime,¿qué se siente al no sentir nada?
Dame ese secreto tuyo
Que te permite acostarte cada noche
Porque las mías no acaban,
Demonios,ni siquiera empiezan,el ciclo sigue constante.
Lárgate ya,no me hagas enfadar,
Demasiada paciencia tengo para no saltar a tu yugular
Y arrancarla de un mordisco,
Probar el estertor de un traidor a su amigo más íntimo.
Correcto,no te acerques y huye,
Aunque no sé para qué te lo recuerdo,
Si sigo hablando solo,
Si nunca has aparecido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario