Entre sueños y matices
Noté una satisfacción;
Un calor pocas veces sentido,
El de ser querido
Sin necesidad de exponer
El corazón a fuego lento,
Que acaba abrasando
Todo a su paso.
Y al despertar,
El frío del invierno
Me recuerda que nada más
Hay en esta gélida tierra,
Que la única hoguera
Está a años luz,
En un rostro
Que pocas veces sale de su cueva.
Dios,lo que daría
Por poder arder
En tu fuego
De hielo eterno.
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