Dejamos la sangre fluir
Por afluentes sin corrientes,
Ligadas a la gravedad
De las heridas que brotan
De las mismísimas montañas.
Los bosques arden
En busca de más espacio,
Que no fluya más oxígeno
Por unos pulmones cancerígenos.
La pólvora atrapa la humedad,
Mas es demasiado tarde
Si su ataque suicida
Ha salido de la recámara
Directa hacia el jardín
De rosas, para disimular
Su cadáver.
Se deshacen las fronteras
Entre alma y cuerpo,
Se machacan en un ring
Donde la campana decide ganador
Pero su silencio acapara toda la atención.
¿A dónde migran los pájaros
Que vuelan sobre su cabeza
Cuando son los miedos
Los que rellenan los nidos?
No hay destino
Si no hay camino que seguir,
Al igual que no hay principio
Si en ningún momento
Quisiste ponerle fin.
No hay comentarios:
Publicar un comentario